En 1978, el padre Polas, director del departamento de arqueología de una universidad católica en Quito, Ecuador, descubrió una ciudad antigua oculta en la jungla primitiva. Dentro de esta ciudad, hay cerca de 180 montículos rectangulares, algunos de los cuales, al ser vistos desde el aire, forman la figura de un jaguar. Estos diseños solo pueden ser vistos desde lo alto, lo que plantea preguntas sobre su propósito.
En el desierto de Tarapacá en Chile, se erige una figura de robot de 120 metros de altura, acompañada de varios patrones cuadrados y ovalados. Cerca del río Colorado, al sureste de Los Ángeles, se han encontrado enormes imágenes de humanos y animales. En el desierto de Arabia Saudita, cerca de la frontera con Jordania, se han descubierto cientos de kilómetros de formas geométricas. Geólogos rusos, a través del análisis de imágenes satelitales, identificaron una gigantesca estructura triangular de asombroso tamaño.
Las enormes figuras en la llanura de Nazca, como águilas, arañas y lagartos, cada una midiendo decenas a cientos de metros, se repiten cada pocos kilómetros. Estos patrones parecen estar relacionados con fenómenos astronómicos, pero sigue siendo un misterio por qué los antiguos indios no dejaron registros al respecto. Además, hay muchos caminos rectos en la llanura de Nazca, que parecen estar conectados con estos diseños gigantes.