En la Bahía de Pisco, ubicada al sur de Lima, Perú, se erige una impresionante pared de roca roja que alcanza los 250 metros de altura. Tallado en esta pared hay un enorme patrón de tridente, cada una de cuyas puntas mide aproximadamente 4 metros de ancho y está hecho de bloques de piedra fosforescente blanca tan dura como el granito. Si no fuera por la capa de arena, brillaría intensamente. ¿Por qué los antiguos incas crearon un marcador tan colosal? Algunos creen que servía como señal de navegación, mientras que otros proponen teorías diferentes.

La idea del tridente como marcador de navegación es cuestionable, ya que es difícil de ver desde la distancia y hay islas más adecuadas cercanas. Por lo tanto, los arqueólogos especulan que el tridente podría haber sido una señal para aquellos que podían 'volar'. Esta hipótesis se ve respaldada por el descubrimiento de enormes patrones en la Llanura de Nazca, que incluyen formas geométricas, figuras de animales y piedras dispuestas ordenadamente que solo pueden ser apreciadas completamente desde lo alto.

En la década de 1930, los arqueólogos descubrieron una serie de diseños gigantes en la Llanura de Nazca, que incluyen cocodrilos largos, monos de cola rizada y criaturas desconocidas. Estas figuras solo pueden ser vistas desde el aire, lo que despierta una imaginación infinita sobre las civilizaciones antiguas. Las leyendas sugieren que un grupo de sabios visitantes cósmicos dejó una vez pistas de aterrizaje temporales y marcas de aterrizaje cerca de Nazca, que los incas presenciaron y recordaron.

Los arqueólogos especulan que los patrones en la Llanura de Nazca están relacionados con estos visitantes cósmicos, revelando una historia antigua y misteriosa.