El verdadero propósito de las Líneas de Nazca sigue siendo un tema de debate entre los académicos. Descubiertas en 1926 por Paul Kosok y su equipo en las áridas tierras altas del sur de Perú, estas líneas se formaron al eliminar las piedras de la superficie para revelar la tierra amarilla subyacente. Inicialmente, se especuló que estas líneas servían como caminos, pero luego se descubrió que en realidad son una serie de formas geométricas complejas y figuras de animales, con longitudes que varían de 1.2 a 1.83 metros.

Estas líneas no solo son precisas, sino que su propósito sigue siendo un misterio. En 1941, Kosok sugirió que estas líneas podrían haber sido utilizadas para observaciones astronómicas. Investigaciones posteriores de Maria Reiche propusieron que las líneas apuntan a constelaciones principales o al sol, posiblemente para cálculos de calendario. Sin embargo, los estudios de Hawkins no desentrañaron completamente el misterio. En 1977, el investigador Tony Morrison se unió a la investigación y aprendió de los indígenas de Cusco que estas líneas podrían representar caminos sagrados que conducen a santuarios. Morrison encontró líneas similares en Bolivia que conectan santuarios en la cima de montañas, lo que indica un significado religioso.

Hasta el día de hoy, el verdadero propósito de las Líneas de Nazca sigue siendo un enigma sin resolver. Actualmente están protegidas, lo que permite que futuras investigaciones descubran más secretos.