El tatuaje primitivo no es simplemente una forma de decoración corporal; tiene un significado social más complejo. En las Islas Polinesias, el tatuaje es una costumbre generalizada, especialmente entre los hombres de las Islas Marquesas, que a menudo se someten a tatuajes en todo el cuerpo. Esta práctica no solo es estética; es parte de un rito de paso que simboliza que un hombre está a punto de asumir responsabilidades sociales. Los tatuajes femeninos son igualmente significativos, especialmente en India, donde se consideran 'símbolos nacionales'. Además, los tatuajes representan valentía; cuantos más enemigos se haya derrotado, más patrones de tatuajes se llevan. En algunas tribus, los guerreros que no han completado sus tatuajes en todo el cuerpo no pueden casarse.
El proceso de tatuaje es excepcionalmente doloroso e involucra una serie de rituales complejos. El artista del tatuaje utiliza herramientas en forma de peine hechas de huesos humanos o de aves, que se sumergen en tinta y luego se golpean contra la piel para permitir que el pigmento se infiltre. Este proceso va acompañado de un dolor intenso y, a veces, puede llevar a infecciones o incluso a la muerte. A pesar de esto, el tatuaje se considera un símbolo de honor y responsabilidad. Con el tiempo, los antropólogos han llegado a reconocer que los tatuajes no son solo una exhibición de belleza, sino una parte indispensable de las sociedades primitivas.