¿Por qué los humanos prehistóricos realizaban cirugías de trepanación? ¿Cómo lograron llevar a cabo procedimientos tan complejos sin equipos médicos modernos? En la década de 1860, el diplomático y antropólogo estadounidense E. H. Squier descubrió un cráneo humano de la Edad de Piedra en Perú, marcado con finos surcos que demostraron que los humanos prehistóricos habían dominado la técnica de la trepanación. Los investigadores encontraron que estas cirugías no se realizaban para tratar enfermedades, sino para expulsar espíritus malignos que se creía causaban diversas dolencias. Los humanos prehistóricos creían que al realizar la cirugía, podían eliminar estos espíritus del cráneo, curando así al paciente.

La trepanación no era exclusiva de las Américas; hallazgos arqueológicos desde Europa hasta Asia también confirman su existencia. Por ejemplo, dos cráneos descubiertos en Palestina en 1936 mostraron patrones de corte sorprendentemente similares a los encontrados en Perú. Estas cirugías eran típicamente realizadas por chamanes dentro de las tribus, quienes creían que esta era la única manera de restaurar la salud del paciente.

A pesar de la alta tasa de éxito de las cirugías prehistóricas, sus técnicas no evolucionaron con el tiempo. La trepanación se transformó gradualmente en una forma de brujería, a veces incluso realizada en los fallecidos. En la Edad Media, el miedo a los vampiros en Europa del Este llevó a que la práctica de la trepanación en cadáveres se convirtiera en una costumbre, lo que se alejaba mucho de su intención original. Estos hallazgos revelan la comprensión única que los humanos prehistóricos tenían sobre la función cerebral y sus prácticas médicas.