Las leyendas judías antiguas están registradas en el Libro del Génesis en el Antiguo Testamento: Dios decidió destruir el mundo con un diluvio debido a la corrupción de la humanidad, pero Noé siguió el mandato de Dios y construyó un arca, salvando a su familia y a varios animales. Esta historia es bien conocida en Europa Occidental. A finales del siglo XIX, el erudito George Smith propuso que esta leyenda se asemeja a los mitos de diluvio de la antigua región mesopotámica, una opinión respaldada por las tablillas sumerias del Épico de Gilgamesh. Esto desató un debate sobre los orígenes del gran diluvio antiguo y sus leyendas asociadas.
El núcleo del debate gira en torno a dos preguntas clave: ¿realmente ocurrió un gran diluvio en tiempos antiguos? ¿Y cómo se originaron estos mitos de diluvio? Diferentes eruditos han presentado tres teorías principales. Una perspectiva argumenta que el diluvio global es puramente ficticio, originándose en leyendas sumerias, con hallazgos arqueológicos que respaldan esta visión. Otra perspectiva sugiere que los diluvios causados por el deshielo de glaciares sí ocurrieron, pero no sumergieron todo el mundo, lo que explica por qué existen mitos de diluvio en todo el mundo. La tercera perspectiva sostiene que varios mitos de diluvio no provienen de una única fuente, sino que pueden haber sido provocados por desastres naturales como erupciones volcánicas, huracanes y lluvias intensas, siendo muchas historias mitos en lugar de eventos reales.
Cada una de estas tres teorías tiene sus partidarios, proporcionando perspectivas únicas sobre las verdades históricas detrás de estas antiguas leyendas.