La actividad de peregrinación indígena tiene una larga historia y sigue desconcertando a los antropólogos en la actualidad. En Perú, aproximadamente nueve semanas después de la Pascua, los indígenas celebran una gran ceremonia de peregrinación, convergiendo desde todas direcciones hacia el santuario 'Estrella de Nieve', ubicado a 50 millas al este de Cusco. Miles de participantes, adornados con trajes de plumas, cantan y bailan, creando una escena espectacular.
A las dos de la mañana, los jóvenes 'Ukuku' se visten con trajes de piel de oso y ascienden a la cima del glaciar para cavar cuevas de hielo y encender velas para orar. Al amanecer, regresan al altar con bloques de hielo, distribuyéndolos a los aldeanos que creen en sus propiedades curativas. Una roca grabada con la imagen de Cristo se erige en el altar, conmemorando la experiencia milagrosa de un joven pastor. Cientos de velas iluminan los rostros de los fieles, que lloran por el sufrimiento de Cristo.
Cuando los 'Ukuku' regresan, la última misa resuena junto al altar, y la multitud lleva la estatua de Cristo de regreso por el camino de montaña hacia la aldea. A medida que amanece, la estatua se coloca dentro de una pequeña capilla. Este ritual no solo está lleno de significado religioso, sino que también fusiona antiguas tradiciones indígenas. Los académicos tienen opiniones diferentes sobre los orígenes de esta peregrinación, algunos atribuyéndola a un milagro cristiano que comenzó en 1780, mientras que otros creen que tiene raíces en tiempos aún más antiguos. Esto refleja las diversas perspectivas sobre la fusión del cristianismo y las creencias indígenas.