En julio de 1994, Júpiter sufrió un violento impacto del cometa Shoemaker-Levy 9. Sin embargo, en medio de este desastre, parecía haber otro fenómeno ocurriendo en el planeta. En ese momento, la NASA en Houston recibió inesperadamente una señal de SOS por radio desde Júpiter. Estas señales se transmitían cada 1 hora, 16 minutos y 35 segundos, durando 13 segundos, y se confirmó que procedían de la órbita de Júpiter. Los expertos especulan que estas señales eran un llamado de SOS de una civilización en Júpiter, advirtiendo a la Tierra sobre peligros inminentes y solicitando ayuda.
Inicialmente, las señales provenían de dos ubicaciones diferentes en Júpiter, pero a medida que el impacto del cometa se intensificó, las fuentes de las señales se redujeron a una. Los expertos creen que esto indica que una de las fuentes de la señal podría haber sido destruida. La NASA no ha explicado públicamente el incidente, solo ha confirmado que estas señales provenían de seres inteligentes altamente avanzados en Júpiter. Este descubrimiento ha dejado asombrados a los científicos y ha provocado amplias discusiones sobre la existencia de civilizaciones extraterrestres.