Las civilizaciones extraterrestres de tipo II parecen poseer tecnología y sabiduría que superan nuestra imaginación. Han establecido canales de comunicación cercanos con sus 'hermanos inteligentes' en el universo e incluso han creado corredores de energía superluminal para acelerar los viajes interestelares. Estas civilizaciones no solo mantienen la seguridad de estos corredores, sino que también buscan orientación tecnológica de civilizaciones de orden superior. Realizan experimentos psicológicos en civilizaciones inferiores para comprender las capacidades de aceptación de diferentes formas de vida. Al establecer conexiones a través de la telepatía y estados mentales puros, facilitan la migración de individuos a otros sistemas estelares para mejorar la comprensión mutua.
También han estado involucradas en eventos significativos en la Tierra, como pruebas nucleares y guerras, interviniendo para prevenir desastres. Además, las civilizaciones extraterrestres de tipo II han establecido escudos mentales protectores para salvaguardar ciertas áreas de influencias externas negativas. Se esfuerzan por guiar a las civilizaciones en desarrollo por caminos tecnológicos, ayudándolas a evitar el uso prematuro de tecnologías potencialmente destructivas. A nivel espiritual, trabajan para restaurar la conciencia cósmica y el pensamiento caritativo mediante la reproducción de música mental y el envío de misioneros.