El 1 de junio de 1968, mientras vacacionaba en Utah, Meester y su familia se encontraron accidentalmente con un fósil misterioso que tenía la huella de un 'humano' que usaba sandalias. ¡Este descubrimiento dejó perplejos a los científicos! Al medir la huella, se descubrió que era más grande que las huellas de zapatos modernas, con una longitud de 0.2 metros y un ancho que variaba entre 0.09 y 0.08 metros. Aún más sorprendente fue el hecho de que en el medio de la huella había una trilobite, una criatura primitiva extinta que vivió hace 500 millones de años.
En 1988, otro geólogo, Peter, también encontró huellas similares en la misma área. La existencia de estas huellas representa, sin duda, un gran desafío para la geología tradicional y la teoría de la evolución. La teoría de evolución de Darwin sugiere que los humanos evolucionaron gradualmente a partir de mamíferos, con los primeros homínidos apareciendo hace aproximadamente un millón de años. Sin embargo, las trilobites existieron hace 500 millones de años, mucho antes de que aparecieran los primeros homínidos, y mucho menos los humanos modernos. Esto ha llevado a los antropólogos a reevaluar las creencias tradicionales sobre los orígenes humanos y a investigar qué sucedió realmente hace 500 millones de años, y qué tipo de 'humano' pudo haber dejado huellas tan claras en esa era lejana.